Lo bueno, lo malo y lo feo en cine

click here his explanation opcje binarne darmowe demo here Lo mejor y lo peor (En cine) de 2016.

follow link Francisco de León.

http://www.paoloruggirello.it/?ireop=trading-opzioni-binarie-youtube Un año en que sin duda la vida y la muerte nos pegaron con todo, un año que sin duda recordaremos por más que queramos olvidar. El recientemente acabado 2016 llevo consigo un sino que hizo mucha mella en todos los niveles de nuestra cultura. Pero ello obliga no sólo a lamentar las pérdidas, sino a replantear propuestas, ideas y narrativas. En el cine fue un año complejo, pues hubo cosas muy altas o muy muy bajas y olvidables. He aquí mi lista de lo que consideré lo mejor y lo peor en las salas de cine. Este año mi selección se ve además golpeada por un detalle importante: olvidé registrar muchas películas que vi. Pero en fin, tal ve si no las recuerdo por algo será.

http://aquanetta.pl/?kostromesp=opcje-binarne-to-hazard&c73=fe LO MEJOR

http://stamparija-rankovic.com/?prilko=can-i-buy-Priligy-in-Provo-Utah&431=11 Lo palomero.

Como saben bien los que acostumbran seguir estas listas, soy defensor del churro (frase que funciona en muchos niveles) y este año no careció de sorpresas muy agradables o bien de cintas que aunque si bien ya hallaron su fórmula correcta, funcionan bien para las imaginerías que desean abarcar en el gustado, pero cada día más cansado estilo de franquicias. Desde ese logro de los Hermanos Russo de hacer de Capitán América un interesante drama de espionaje, pasando por valientes precuelas como Rogue one, hasta llegar a una grata sorpresa con la extraordinaria animación de Kubo, creo que tuvimos ejemplos de cintas que demuestran que por más clásico que sea el esquema, puede contar algo interesante. La lista queda entonces asÍ:

deadpool

6. Deadpool de Tim Miller. ¿Qué se puede agregar? Era lo que uno esperaba del personaje.

5. Primera plana de Tom McCarthy, sí, ya sé, ganó el Óscar y la estoy poniendo muy abajo, pero es que, si bien entretenida y con un tema importante, creo que no se salva de ser una cinta poco arriesgada. Aún así vale la pena echar ojo.

4. Civil War de los Hermanos Russo. Un muy buen ejemplo de cómo ser respetuoso con un cómic sin caer en la tentación de ser literal. Creo que convirtió una trama compleja en algo que aunque simple, funciona muy bien en la pantalla.

3. Dr. Strange de Scott Derickson. Sí, es como Iron man en mago, pero ¡qué reparto! Y qué entretenida es.

2. Rogue one de Gareth Edwards. Lo había dicho antes: tiene errores, huecos, una dirección algo desinteresada (sello de Edwards), pero tiene un guión muy valiente y eso la convirtió en mi favorita de la saga.

DrStrange

1. Kubo de Travis Knight. Es difícil pensar en que el Hollywood de estos días pueda ofrecer cintas memorables, que al verlas, casi de inmediato sepamos que serán clásicos. La situación se complica más si pensamos en el cine dirigido al público infantil. Pero el caso de Kubo es una prueba de lo que se puede lograr con historias consistentes y que no traten a los niños como bobos. La animación es espectacular: el puro movimiento del mar en la primera escena paga el boleto. A eso hay que sumarle un guión brillante que va de la pérdida, la vejez, la muerte y el rencor. Brillante.

Lo que, tristemente, pasó casi desapercibido.

Pues sí, hay cintas que, ya sea en cartelera comercial o “cultural” como suelen llamarle, hay grandes cintas que la gente no tuvo en consideración o que bien les pasó que se estrenaron cerca de alguna peli grande y eso las hizo a dar semanazo. En esta lista están, entre otros, los Hermanos Coen, que para mí siempre cumplen, esta vez con un hilarante y crítico homenaje al Hollywood de la preguerra. Con ellas otro grupo de cintas que aunque discretas, vale la pena comentar.

5. Hail, Caersar de los Hemanos Coen.

4. El hijo de Saúl de László Nemes. Es de esas cintas que muchos omitieron por ser acerca del Holocausto (excusa ya de por sí terrible). La cinta es un ensayo tremendo a cámara subjetiva que explora la desesperación y la pérdida de cordura en tiempos de conflicto. Vale mucho verla.

HailCaesar

3. 45 años de Andrew Haigh. Un excelente relato de cómo ciertas figuras del pasado (sí fantasmas, aunque no sobrenaturales) pueden destruir la vida (en este caso íntima) de quien los confronta.

2. Dos tipos buenos (Two nice guys) de Shane Black, hilarante comedia policiaca a la que nadie peló, pero que no sólo divierte, sino que hace gran homenaje al delirante mundo de los años setenta.

1. La gran apuesta (The big short) de Adam Mckay. Es algo así como un documental actuado que explora la crisis inmobiliaria gringa de 2008 desde los ojos de los que a través de análisis, anunciaron que vendría. Es muy buena para darnos idea de las mecánicas del mundo actual. Muchos le huyeron por lo complejo del lenguaje económico, pero hasta su forma de explicarlo vale la pena. No tuvo vida larga en cine a pesar de su nominación al Óscar, pero ya está en Netflix. Echen ojo.

Menciones especiales para Sing Street de John Carney, hermosa recreación de la Irlanda de los ochenta a partir de la escena musical de las islas británicas; Genius de Michael Grandage, que explora la relación entre Tom Wolfe y su editor Max Perkins. El porvenir de Mia Hansen-Love, drama muy francés en que una profesora de filosofía enfrenta sus propias enseñanzas en su vida cotidiana. Y sí, para Fiesta de salchichas de Greg Tiernan y Conrad Vernon, animación políticamente incorrecta que, aunque simple, es muy crítica.

Las de meyo.

Género de mis amores que cada día me decepciona más. La verdad creo que es triste que se haya dejado de lado la monstruosidad y sus efectos y afectos para irse a la pura sangre y a terrores humanos sólo por el afán de hacer brotar sangre. Afortunadamente sigue habiendo joyitas:

2. Before I wake de Mike Flanagan. Desde el lanzamiento de Oculus, Flanagan ha demostrado ser un muy competente director de horror. Muchos dicen de su última cinta que es cursi, pero creo que hacer una aproximación a lo insólito y lo monstruoso desde la inocencia como lo logra vale mucho la pena.

1. La bruja de Robert Eggers. Esta fue mi cinta favorita del año. Aterradora, bien realizada, con una fotografía impecable, referencias bien incluidas y un guión desbordante de imaginación (y curiosamente basado en testimonios reales) la cinta no sólo es aterradora sino que explora una dimensión que hoy en día nos es difícil comprender: cómo opera el mundo cuando la presencia de lo divino y lo maligno es indudable. Verdadera joya del cine.

Las de veras grandes

 

Y llega el momento de hablar de cintas que ya sea por su habilidad para contar historias, por su puesta en escena desbordante de imaginaciones, pero por sobre todo su propuesta en todos sentidos cinematográfica destacaron en lo que vi este año. Recién vi la lista de Cahiers du cinema y me pesa no haber visto aún cintas que ahí mencionan, ya me pondré al corriente. Claro, aquí debería estar La bruja, pero preferí ubicarla en su género y no en una jerarquía.

6. Room de Lenny Abrahamson. Gran drama y magnífica puesta en escena. Explora la idea de la vida en el encierro. Conmovedora a más.

5. Mr. Holmes de Bill Condon. Gran regreso a la dirección de Condon luego de haber pasado triste tiempo en la saga de Crepúsculo (que seguro le dio el varo para poder hacer esta joya). Ian Mackellen interpreta a un viejo Sherlock Holmes que debe enfrentar con su mente vacilante su último caso.

4. Anomalisa de Charlie Kauffman. Tremenda exploración de la soledad en las sociedades contemporáneas. Además con una animación impecable.

3. Cosmos de Andreij Zulawsky, se trata del testamento fílmico del gran cineasta polaco, basada en la novela homónima de su compatriota Witold Gombrowicz. Creo que con eso queda todo dicho. Vaya combinación.

2. The secret room de Guy Maddin y Evan Johnson. Una película rara, difícil de ver, supongo (se salió más de la mitad de la sala cuando fui), pero que es totalmente cine en acción. Muy al estilo acostumbrado de este director canadiense, la cinta explora mundos oníricos insertos unos en los otros.

1. El demonio de Neon de Nicolas Winding Refn y The lobster de Yorgos Lanthimos. Ambas son exploraciones de distintos aspectos del mundo contemporáneo. El primero es un drama (a la vez que una cinta de horror) acerca de la belleza, su fragilidad y la superficialidad que la cubre en las sociedades contemporáneas. Es visualmente un lujo. La segunda es una de las cintas más raras de “ciencia ficción” que uno puede ver: los afectos, la vida en pareja son vistos como una obligación en una distopía que condena a aquellos que no cuentan con alguien con quién compartir la vida. Abrumadora y profunda, la cinta merece más de una vista.

Lo peor

La verdad este año evité muchas películas que desde el tráiler lucían malas. Aún así, por desconocimiento y por morbo, caí con las aquí enlistadas:

ElLlibroSelva

·      El libro de la selva de Jon Favreau. Neta no entiendo por qué gustó tanto. Es muy aburrida y se ve más falsa que Avatar (y miren que esa se veía muy falsa.

·      El escuadrón suicida de David Ayer. El título de esta cinta debería ser el apodo de los productores que contratan en Warner Bros/DC. Sobra decir por qué es tan espantosa.

·      El conjuro 2 de James Wan, no me gusta ni la primera, pero esta cae mucho más bajo. Los Warren son casi súper héroes y la monja es un villano espantoso, no de miedo.

·      Miedo Profundo de Jaume Collet-Serra, será tal vez que la odié porque me habían dicho maravillas de ella y me pareció por demás intrascendente e inversosímil, pero el caso es que creo que cabe en esta lista.

·      La vida secreta de tus mascotas de Chris Renaud y Jarred Cheney, patético intento de los creadores de bodrios como Minions por imitar el éxito y fórmula de Toy Story. Muy fallida.

·      Tren a Busán de Sang-Ho Yeon. Hay películas de zombis muy malas y luego está. Aburrida y melodramática. Creo que el subgénero de momento ya dio lo que tenía que dar. Déjenlo descansar.

Y las malas de veras malas:

4. The tower (High Rise de Ben Weathley. Esta fue la más sobrevalorada del año. S un desastre narrativo y fílmico que intenta ser una adaptación a la extraordinaria novela de J. G. Ballard, pero que de verdad parece una fiesta que salió muy mal y que, para evitar que los quemaran en redes Weathley dijo que estaba haciendo arte.

3. Frankenstein de Bernard Rose. Cinta que pretende traer el mito creado por Mary Shelley al mundo contemporáneo, pero falla de todo a todo. Pésima adaptación, actuaciones. Toda es un desastre.

2. Batman v. Superman de Zack Snyder. Creo que la explicación sobra, pero va: 1) Snyder es de los peores directores vivos. Es autocomplaciente y ególatra. 2) Pretende hacer una cinta en tono realista que termina viéndose ridícula. 3)Mal actuada (No, Affleck no es buen Batman. En las escenas que luce es porque el personaje es grandioso, no porque actúe bien), 4) Pesada y aburrida.

SuperBat

1. The revenant de Alejandro González Iñárritu. Creo que la explicación sobra, pero va: 1) González Iñárritu es de los peores directores vivos. Es autocomplaciente y ególatra. 2) Pretende hacer una cinta en tono realista que termina viéndose ridícula. 3)Mal actuada (No, no es el mejor papel de Leo. Da coraje que teniendo tan buenas actuaciones, sea ésta por lo que lo premian), 4) Pesada y aburrida.

Relevante

 
 

Los esperamos el 19 de junio a partir de las 20:00 hrs. 

Comprar boletos